El menú es la lista de platillos que se sirven en una comida o cena. Existen dos tipos: el menú clásico y el menú moderno. Ambos pueden ser utilizados, depende de la formalidad y el presupuesto. Entre más complejo es un menú, mayor cuidado se debe tener al elegir los platillos que lo integran, así como las porciones de estos.

Actualmente el menú moderno es el más utilizado y está compuesto por cuatro tiempos:

  • Entremés. Es el primer tiempo del menú. Consiste en preparaciones delicadas en porciones pequeñas, tiene la función de abrir el apetito para los siguientes tiempos. Se sirven siempre fríos por lo que es común encontrar ensaladas.
  • Sopa o Entrada. Se puede elegir cualquiera de las dos opciones. Ambas se sirven calientes, aunque puede haber sopas frías. Las sopas pueden ser cremas, potajes, veloutés o consomés. Y las entradas suelen ser a base de harinas o pescados.
  • Plato Fuerte. Es el platillo principal del menú, todos los tiempos se eligen conforme a este. Se puede acompañar con una o dos guarniciones dependiendo de la formalidad, y están compuestos principalmente por carnes, ya sea de aves u otro animal.
  • Postre. Los postres son el broche que cierra el menú, por lo que su preparación debe ser cuidadosa en cuanto a sabores y presentación. Existen postres a base de frutas, helados, masas y pastas.

Para que un menú sea adecuado debe tomar en cuenta los siguientes aspectos:
  • No repetir preparaciones.
  • Si se utilizan harinas en un tiempo, no volverlas a utilizar.
  • Los hongos, en sus diversas variedades pueden emplearse en distintos tiempos.
  • Se debe buscar una armonía de colores, por lo que hay que procurar no repetirlos.
  • Hay que evitar repetir métodos de cocción. Si el entremés contiene alguna fritura se debe buscar una alternativa para los siguientes tiempos.
  • Es bueno cuidar que las consistencias cambien, y que en un mismo platillo se combinen diversas texturas.
  • No se deben repetir ingredientes.
  • Los sabores deben ir de suaves a fuertes, si se utiliza pescado en los primeros tiempos, el plato fuerte podrá ser compuesto de alguna ave o carne.


No hay que olvidar la parte nutricional, pues un menú debe ser balanceado e incluir todos los grupos de alimentos. Hay que procurar dar al cuerpo los nutrimentos que requiere y evitar los alimentos que pueden causarle daño. Para esto, el Fomento de Nutrición y Salud propone como base el "Plato del Bien Comer".

Consiste en incluir en el menú todos los grupos de alimentos para tener una comida balanceada, en la proporción que indica este "Plato del Bien Comer".